#OrigiReto2018 | ¿Quién te sigue? | Marzo (1)


Era algo tarde cuando salí de la pequeña biblioteca aquella tarde, el sol ya empezaba a esconderse dejando un tono rojizo en el ambiente y las gentes de aquel pueblo se empezaban a recoger en sus hogares, dando aquel lugar ese tono lúgubre que ya comencé a apreciar desde el momento en que el coche de mi padre comenzaba a acercarse cuando nos mudamos hacía ya un par de semanas.

Vivíamos a las afueras, en una granja del siglo XVIII de dos plantas que pese a necesitar algunos arreglos todavía podía apreciarse su gran arquitectura, pero sobre todo, lo que más me atraía del lugar era el silencio que lo rodeaba. Envuelta de frondoso bosque con el vecino más cercano a un par de kilómetros. Desde que Aiden se marchó aquella noche, había sentido como se levantaba un muro invisible a mí alrededor el cual, no dejaría que nunca más nadie traspasara. Había cambiado mi carácter sociable, el estar rodeada siempre por personas de mí círculo a aquellos viajes al cementerio en soledad donde albergaba un gran sentimiento de paz y tranquilidad.

Ni la música a todo volumen de mi Ipod evitaba sumirme en mis pensamientos, en los recuerdos de aquella noche que tanto deseaba olvidar pero que hasta el día presente siempre me rondaban. No podía evitar sentirme culpable por lo que sucedió aquella noche. Sabía que algo iba a pasar, siempre lo presentía con antelación, primero lo vivía en mis pesadillas luego aquellos malditos sueños traspasaban la línea de lo onírico volviéndose realidad. 

Sin darme cuenta había llegado al final de la calle que lindaba con aquella carretera que me llevaría hasta casa. La luz de las farolas empezaban a quedar lejanas y la oscuridad se hacía latente a cada paso que daba y me rodeaba de toda aquella vegetación que poblaba el bosque alrededor de Ever Hill.

De pronto una sensación extraña me invadió. A pesar de lo inverosímil de encontrarse a alguien por aquellos lares, quizá el vehículo de algún vecino de las afueras en dirección al pueblo o viceversa, jamás en los días que había recorrido aquella carretera me había cruzado con ningún viandante, pero en aquel momento sentía como si alguien me siguiera. Metí las manos en el bolsillo de mi sudadera y con disimulo bajé el volumen de la música para escuchar tras de mí. Nada pude oír. El único atisbo de vida en aquel momento y en aquel lugar era el sonido propio de mis pasos y mi respiración.

Los faros de un coche en dirección contraria a la mía me deslumbraron, no conseguí diferenciar de quien se trataba pero quien quiera que fuese el que iba dentro del vehículo parecía conocerme ya que, ¿me había saludado? Sí, claro ¿a quién más? Era la única que se aventuraba a caminar por aquella carretera y más a aquellas horas. De todas formas, volteé para comprobarlo. Cómo había supuesto, no había nadie tras de mí, aunque la sensación de ser seguida no desaparecía. Me arrebujé en mi sudadera con la intención de sacarme la sensación de frío que se había instalado en mis huesos a pesar de que la primavera estaba dejando paso al verano y ya se empezaba a notar el buen ambiente, y aceleré el paso de forma casi inconsciente.

Llegué a casa encontrándola vacía, todavía con la misma sensación me aseguré de cerrar toda puerta y ventana y subí  hasta mi habitación. Sin música ni televisión, tan solo alerta a cualquier sonido fuera de lo normal. Al cabo de un rato que se me hizo eterno donde las manijas del reloj parecían burlarse de mí dando la sensación de retroceso en el tiempo, escuché el golpe seco de la puerta principal al cerrarse. Me levanté de la cama donde me había refugiado, agarré lo primero que encontré para usarlo como arma en caso que lo necesitara y poco a poco abrí la puerta de mi habitación deseando que fuera mi padre que había regresado.

— ¿Papá? —pregunté con un hilo de voz apenas saliendo de mi garganta mientras bajaba las escaleras hasta la planta inferior, estaba asustada y la sensación en forma de leve brisa fría en mi nuca, como si alguien estuviera respirando tras de mí, no ayudaba precisamente.

— ¿Qué haces con la lámpara? —mi padre frunció el ceño, observándome. Desvié mi mirada hacia el objeto que había agarrado antes de la mesita de noche en mi habitación. Menuda imagen estaría dando, blandiendo una pequeña lámpara de noche como si fuera una espada.

—No funciona, venía a ver si podías arreglarla —con un leve encogimiento de hombros, me inventé rápidamente antes de que mi progenitor pensara que había terminado por volverme loca.

—Será la bombilla que se ha fundido —afirmó dejando su chaqueta en el perchero de la entrada y dirigiéndose a la cocina. —Por cierto, ya he visto que has hecho amigos... ¿quién era el chico que te acompañaba de camino a casa?


-- Fin --


Este relato pertenece al Reto de escritura #OrigiReto2018 para el objetivo 20.- "Crea un relato que suceda en una carretera durante la noche".

*Podéis consultar las bases en el blog de Stiby o en el de Katty. Podéis uniros en cualquier momento de este año. 


Comentarios

  1. ¡Buena! Me encanta ese desasosiego durante todo el relato, esa manía persecutoria y la inquietud de no sentirse sola. Me gusta como describes el lugar y la sensación de la protagonista durante todo el relato, no centrándote solo en el momento si no un poco también en su vida y contexto general. Creo que el final además es realmente bueno y me ha dado un escalofrío al terminar xD Muy bien logrado. Bonita pegatina además, ya mismo te sumo esos 4op muy bien merecidos y avanzas un par de posiciones en el Ranking, ¡bien hecho!

    Te dejo un par de consejillos por si te interesa revisar el texto, espero que te sea de utilidad ^^

    -Creo que llevas un poquito flojos los signos de puntuación, sobretodo con las comas, y a veces cuesta cogerle el ritmo a la frase. Te recomiendo usar algún tipo de lector de texto para que te ayude a localizar mejor las pausas en la lectura, yo lo usaba para corregir mis libros y me ayudó mucho ;3
    -"...y más aquellas horas." a aquellas.
    -"y aceleré el paso casi inconsciente" sería más bien "de forma casi inconsciente" o "inconscientemente", si no, aunque se da por hecho, literalmente se lee que está perdiendo el conocimiento.
    -Y esto ya es más bien algo personal, creo que quizá repites a menudo palabras en un fragmento muy corto de texto, no es que esté mal, pero a veces se puede hacer un poco redundante recurrir demasiado a la misma palabra. Te pongo ejemplos mira:

    "era el silencio que lo rodeaba. Rodeada de frondoso bosque"
    (envolvía?)
    "por lo que sucedió aquella noche. Sabía que algo iba a suceder, siempre lo sabía
    (pasar?) (presentía?)
    con antelación"
    "una sensación extraña me invadió. A pesar de lo extraño de"
    (inverosimil o raro?)
    "para escuchar tras de mí. Nada escuché"
    (pude oír?)

    Bueno, repito que solo es por gusto personal, porque a mí me da manía repetirme xD pero sigue siendo correcto, solo creo que aligera el texto. son solo sugerencias. Ojalá te sea útil ^^ muy chulo el relato y espero que te animes pronto a subir el siguiente ;3

    .KATTY.
    @Musajue

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, gracias por los consejillos si es que siempre me pasa que me repito un montón aunque me da mucha rabia así que me viene genial, algún día conseguiré dejar de hacerlo x'D Con respecto al lector de textos lo tendré en cuenta y buscaré uno porque sí que es cierto que el uso de los signos de puntuación muchas veces me llevan por la calle de la amargura así que una ayudita extra no está nada mal.
      Me alegro que te gustara y sobre todo que sintieras ese escalofrío al terminar, no estaba segura de si lo había conseguido o no jajaja
      Besos!

      Eliminar
  2. Hola, María!

    Al principio del relato me sentí un poco confuso con lo que ocurría, no me quedó muy claro que pasó con Aiden, por ejemplo. Luego ya conseguí reengancharme y llegar hasta el final de una. He de confesar que pensé que te marcarías un "y al final no pasa nada" y la última parte del diálogo del padre ha sido una bofetada en la cara, en plan bien jajaja

    A lo que te ha comentado Katty, añado que había veces que sentía que las frases eran demasiado largas, y creo que es lo que ha hecho que me pierda en un principio. Suelo preferir cuando la longitud de las frases se alternan (siempre que sea posible), para así tomar las cortitas como oasis de paz, pero entiendo que esto es cosa mía, jajaja

    El resultado me ha gustado bastante y ya digo, el final es un jarro de agua fría muy guay! Felicidades por los puntos <3

    PD: Soy Carlos, por algún motivo, blogspot no me deja logearme >.<

    ResponderEliminar
  3. ¡Hola! Por fin vengo por aquí a comentar. La verdad es que el relato siento que va ganando fuerza según avanza, al inicio tienes como decía Katty bastantes repeticiones y en un principio al entrar así de golpe en la narración no se entiende muy bien qué pasa, de donde viene o a donde va la protagonista. También creo que me estaba costando un poco porque las dos primeras frases son muy largas.

    Sin embargo a medida que avanza se vuelve más interesante y ameno, además lo has culminado de forma súper chula con el padre y la historia de la lámpara. Realmente reflejas uno de esos momentos que vistos desde fuera y a posteriori te hacen creer que vaya paranoia más tonta pero que en el momento en que los estás viviendo dan bastante cague, la verdad. (A mí me solía pasar justamente eso cuando vivía con mis padres xd)

    Muy bien conseguidos tus puntos ¡voy ahora mismo a leer el siguiente!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares